Cueros Vélez, liderada por Jorge Alberto Rodríguez, es un consorcio colombiano que encabeza la industria de la moda en su país y en buena parte de Latinoamérica.

Cuando Jorge Alberto Rodríguez llegó a ocupar la posición de Gerente General de Cueros Vélez la marca gozaba de una gran trayectoria y popularidad en Colombia, sin embargo, enfrentaba el reto de saltar las fronteras y posicionarla en Latinoamérica y el mundo.

La estrategia fue ver de qué manera se preparaban internamente para mejorar todos sus procesos internos de productividad y calidad para poder competir en las grandes ligas del mercado internacional; una asignatura en la que Jorge Alberto Rodríguez ha trabajado fuertemente a lo largo de los años.

Cueros Vélez es marca líder en Colombia gracias a un trabajo constante en el perfeccionamiento de los productos que ofrecen (cuero), además de darse a la tarea de mejorar la imagen de su cadena de tiendas a nivel regional y mundial.

“Hicimos un cambio de 180 grados en toda la parte interna. Trabajamos para darle al cliente una experiencia diferenciadora a la de nuestros competidores”, explica el empresario.

Destaca que trabajan con metas establecidas a cumplir en penetración a lo largo de seis mercados latinoamericanos, sin embargo, su enfoque no cesa ahí, y es que apuntan sus baterías a mercados más grandes y fuertes para consolidarse su posición regional.

“Somos una marca reconocida en Guatemala, Salvador, Costa Rica, Panamá, Perú. Estamos empezando a hacer nuestros pininos en México, y todavía nos falta mucho, pero en los próximos cinco años vamos a tener una penetración muy importante a nivel multilatino”, asegura, y añade que también fija su visión empresarial en el mercado europeo y del Lejano Oriente para determinar en dónde “aterrizar” con la marca y abrir las puertas de esas atractivas economías.

MATERIA PRIMA

En los últimos años, la industria curtidora colombiana ha atravesado una severa crisis que ha obligado a cerrar a una gran cantidad de curtimbres, principal materia prima de Cueros Vélez, razón por la cual la empresa decidió, hace cuatro años, invertir una cantidad importante en la industria.

“Compramos y diseñamos una curtimbre con maquinaria italiana, con una planta de tratamiento que cubre los requerimientos a niveles internacionales que nos da una gran diferenciación a nivel operativo con nuestros competidores”, señala.

Con este movimiento estratégico Cueros Vélez, además de garantizar el suministro de materia prima, les ha abierto la posibilidad de crear productos con mayor velocidad, eficiencia y ahorro de costos, lo cual representa una gran ventaja operativa frente a la competencia.

“Hay unos cueros que solamente hacemos nosotros porque los hacemos en nuestra planta de desarrollo, con nuestra maquinaria y procesos, con ayuda de las mejores casas químicas italianas y alemanas”, detalla.

Cueros Vélez se distingue por ser uno de los mejores empleadores de la industria colombiana con más de 1,200 artesanos adscritos a la compañía para la elaboración de productos.

“Nuestro presidente y dueño es fiel creyente de la generación de empleo y por eso nos esmeramos tanto en mejorar los procesos internos”, apunta, y subraya que, por el momento, la empresa se aboca a la tecnificación con tecnología como un software específico para el óptimo manejo de la producción, además de mejoras continuas en los renglones de productividad y calidad.

De acuerdo con Jorge Alberto Rodríguez, una de sus mayores características es que han logrado ofrecer a sus clientes productos de cuero con un look diferenciador en el que encuentran distintas categorías (zapatos, bolsos, cinturones, etc.) bajo un mismo techo.

ALIANZAS ESTRATÉGICAS

Gracias a su gran infraestructura, Cueros Vélez fabrica internamente la mayoría de sus insumos, sin embargo, hay suministros que adquieren del exterior como ciertas líneas de calzado provenientes de Brasil y algunos otros productos de Asia como morrales y maletas chinos, además de materiales italianos para sus procesos de fabricación, “pero tratamos de que todo se haga internamente en Colombia”, advierte.

Por otro lado, Cueros Vélez establece sociedades de negocio con compañías que les proveen de diversos materiales necesarios en la industria, como los herrajes para bolsos y morrales, las suelas para el calzado.

“En los últimos cinco años hemos disminuido el número de proveedores, pero ha aumentado la compra con los que nos hemos quedado, tratando de desarrollar con ellos una relación mucho más fuerte, con una proximidad más cercana a la empresa, donde entiendan las necesidades y para dónde vamos”, comenta.

Añade que ha sido clave crear esta confianza para seguir trabajando con ellos y trabajar mejor en el futuro mucho para ser más grandes.

Cueros Vélez cuenta con un área específica de desarrollos enfocada en ver la manera de ofrecer productos diferentes en el mercado.

“Tenemos un equipo de diseño muy informado que está mirando tendencias y cómo diferenciarnos en la materia prima.

“Compramos cuero de diferentes calidades y precios; lo importante es cómo curtimos el cuero y damos el terminado que está buscando el área de diseño”, apunta.

En el renglón de desarrollo, Cueros Vélez ha trabajado en alianzas muy estrechas con casas químicas que les permite garantizar trabajar el cuero colombiano con la más alta calidad, lo cual les faculta a ofrecer productos con estándares internacionales.

“No compramos producto terminado, sino que transformamos la materia prima, así que nuestro departamento de desarrollo es muy importante en la empresa, liderado en gran parte por el dueño de la compañía, para la creación de nuevos cueros”, afirma.

Jorge Alberto Rodríguez es un estratega convencido de que, para alcanzar el éxito de una empresa, como Cueros Vélez, es determinante contar con un efectivo equipo de trabajo y nunca perder el enfoque del cliente al interior de la compañía, lo que significa saber siempre qué es lo que busca, cuál es su experiencia, y qué espera de la marca, y enfocar los recursos de la empresa para poder darle al cliente lo que necesita.

“El cliente es la razón principal por la que todos existimos”, concluye.