Los habitantes de la CDMX desembolsarán $162 millones de pesos en la compra de tamales por el Día de la Candelaria.

Por Bruna Cavalcanti

 

En México, la tradición de comer tamales por la celebración del Día de la Candelaria es una práctica sabrosa y bastante lucrativa.

De acuerdo con la Cámara de Comercio Servicios y Turismo en Pequeño (Canacope-CDMX), el próximo 2 de febrero, solamente en la Ciudad de México, se espera una derrama económica por el consumo de tamales y atole estimada en $162 millones de pesos.

Los números, que resultan positivos para la economía de la Ciudad de México y también del país, son confirmados por la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).

Las familias mexicanas, de acuerdo con la ANPEC, gastarán en una cena para 10 personas entre $890.00 y $1,540 pesos.

“El Día de la Candelaria es el cierre con broche de oro para todas las celebraciones que empezaron desde diciembre. Sin embargo, esta festividad representa un gasto extraordinario para los consumidores”, explicó Cuauhtémoc Rivera, presidente de la ANPEC.

El informe de la ANPEC tomó en cuenta cuatro entidades del país: Ciudad de México, Tlaxcala, Monterrey y Estado de México.

Además, fueron analizados dos canales de distribución: franquicia y los tamales caseros, que son aquellos que se venden en los puestos de la calle.

El precio de los tamales, según la ANPEC, puede variar hasta en un 91.4%, dependiendo de sus ingredientes y en dónde se adquieran.

 

Tamalitos todo el año

La sabrosa y lucrativa economía relacionada con las ventas de tamales y atoles no se restringe al Día de la Candelaria.

Lo anterior lo da a conocer la consultoría Kantar a través de un estudio.

De acuerdo con el informe, la mayoría de los mexicanos suelen consumir tamales a lo largo del año: un 51% durante el desayuno y un 45% en la cena.

Según Mariana Cruz, responsable del informe de Kantar México, los tamales más consumidos por los mexicanos son los verdes (24%), seguido de los colados (16%), los oaxaqueños (14%), los dulces (12%) y los de mole (11%).

El 40% de las familias, abunda Kantar, comen los tamales por placer o antojo, el 21% porque les gusta el sabor, el 11% por hambre, 9% porque quiere comer algo diferente y un 8% los comen por ser una ocasión especial.

 

El origen de la tradición

Del idioma náhuatl tamalli, el tamal significa envuelto y es un alimento de origen indígena, preparado con masa de maíz cocida y envuelto en hojas de maíz, plátano, maguey y bijao, entre otros.

Los tamales son hechos dulces o salados, rellenos – y sin rellenos. Son parte de la cultura gastronómica de diversos países latinoamericanos, como México, Perú, Argentina, Chile, Bolivia y los países de Centroamérica, entre otros.