Para Patricia Martínez, Presidenta de Enerflex para Latam, las mujeres pueden ser cualquier cosa que sueñen si trabajan arduamente en ello.

Desde pequeña, Patricia Martínez tuvo claro que lo que soñara lo podría materializar y es justo por eso que hoy dirige exitosamente a Enerflex en Latinoamérica, compañía líder en el procesamiento de gas natural y generación de energía eléctrica.

En el marco del Día Internacional de la Mujer, la directiva de la multinacional habla del camino que ha recorrido para llegar a la cima.

 

¿Qué te ha costado, a nivel profesional, alcanzar el puesto que actualmente ocupas en Enerflex?, ¿cómo fue este camino para llegar al punto en el que estás?

Trabajo, dedicación, enfoque y compromiso. Yo creo firmemente en que si uno se empeña en dar lo mejor de sí apasionadamente, creyendo en las metas a alcanzar, construyendo relaciones y equipos de trabajos basados en la confianza y el respeto, los resultados siempre se logran y con mucha satisfacción.

Cuando puedes consistentemente a través de los años, en las distintas posiciones, alcanzar dichas metas, vas desarrollando trayectoria profesional que te posiciona de manera única para alcanzar los más altos niveles.

En mi caso esa ha sido mi filosofía profesional, nunca me he preocupado por dar el próximo paso o lograr un puesto determinado, toda mi energía ha sido siempre enfocada a aplicar esta filosofía y luego de dos décadas de hacerlo aquí estoy hoy. Satisfecha con el presente y segura de que lo estaré en el futuro.

 

¿Y a nivel personal… fue fácil o difícil?

A nivel personal ha sido una experiencia muy placentera, en la cual obviamente he tenido que hacer elecciones no siempre fáciles, pero que a la larga han tenido un impacto positivo tanto en mi trabajo como en mi vida personal.

Mis hijos (un varón y dos niñas), aprecian la calidad del tiempo que compartimos juntos y no necesariamente la cantidad.

Ellos entienden que viajo, que tengo una agenda diaria completa con videoconferencias y reuniones desde que comienza hasta que termina el día, que a veces no puedo llegar al evento de la escuela, al partido de futbol, o a la competencia de natación,  pero también saben que incondicionalmente estoy presente cuando verdaderamente necesitan de su madre y en aquellos momentos importantes en sus vidas.

A nivel personal considero también importante el poder contar con un sistema de soporte y mentoría, este sistema puede ser formal o informal y es lo que funcione para cada persona. En mi caso, pertenezco a una organización YPO (Young Presidents Organizations) que cumple ese rol en mi vida permitiéndome también el aprendizaje continuo y el desarrollo personal y profesional.

 

Respecto al liderazgo femenino, ¿crees que exista una diferencia entre el cómo un hombre y una mujer lideran una empresa?

Creo que existen características innatas a cada género que hacen que tanto hombres como mujeres seamos únicos y especiales.

Sin embargo, coincido con los científicos sociales tradicionales (aunque existen una infinidad de estudios contradictorios) que no existen grandes diferencias de estilos de liderazgo entre mujer y hombre, pero sí existen distintos tipos de liderazgo que pueden ser empleados de forma efectiva tanto por mujeres como por hombres.

 

¿Qué tipo de liderazgo es el que ejerces en Enerflex?

El mío es un estilo de liderazgo bastante directivo, con mucho empowerment para poder resolver, pero también muy directo y muy sencillo.

 

Del leadership team de Enerflex, conformado por 7 personas (según su propio website) eres la única mujer. ¿Qué significa esto para ti?, ¿qué responsabilidad conlleva esto?

No me siento especial por ser la única mujer, tengo la fortuna de trabajar con colegas hombres que no me subestiman por ser mujer ni me tratan de manera diferente.

Somos colegas y nos respetamos por lo que cada uno trae a la mesa independientemente del género. Sin embargo,  soy consciente que las mujeres ocupamos un lugar minoritario en liderazgo, y desde mi posición, procuro sentar un gran ejemplo de perseverancia por alcanzar los objetivos y entregar resultados en el negocio balanceando las obligaciones personales al mismo tiempo.

La responsabilidad es grande ya que reconozco que represento un modelo para las mujeres jóvenes profesionales, sin embargo, creo que lo mejor que puedo hacer por ellas es demostrar con resultados que todas podemos llegar a liderazgo si cada día nos enfocamos apasionadamente en lograr los objetivos.

 

Hablemos de legado… ¿cuál quieres que sea tu principal legado dentro de Enerflex?

Mi legado quiero que sea el de trabajar duro para ganar, que tanto hombres como mujeres tenemos las mismas oportunidades, el mismo acceso, y el lugar hay que ganarlo. No quiero ser recordada por ser mujer sino por lo que se ha logrado bajo mi liderazgo.

 

Desde tu punto de vista, ¿qué hace falta para que más mujeres alcancen las cúpulas en más organizaciones?

Desde hace ya más de una década, el ambiente laboral se ha flexibilizado mucho para permitir tanto a hombres como mujeres poder balancear las obligaciones laborales con las personales permitiendo así la continuación laboral sin tene que elegir el uno o el otro.

Sin embargo, aún las mujeres continuamos siendo minoría, no solo en liderazgo sino también en todos los niveles organizacionales.

Desde mi punto de vista, no se ha trabajado lo suficiente en el piso de la pirámide y creo que el punto de partida está en las practicas de reclutamiento, en luchar por igualdad de género profesional en el piso de la piramide. Si ello se logra, creo que las condiciones están dadas para que con las mismas oportunidades tanto hombres como mujeres puedan avanzar progresivamente de manera igualitaria.

 

¿Cuál es el mayor problema que has detectado en el piso de la pirámide?

Donde está la dolencia es en el reclutamiento porque veo que tanto en América Latina y también en Norteamérica, en Europa quizá un poco menos, pero en Norteamérica especialmente en industrias como la energía, que es la mía, la industria bancaria e industrias bien técnicas, donde realmente al nivel C-level se entra con un desequilibrio importante (…)

Yo creo que al reclutar, las compañías deben de ser bien consientes de hacer un trabajo asertivo, en realmente dar la misma oportunidad tanto a hombres como a mujeres.

Yo entiendo que hace 10, 20 años quizá se decía: bueno, pero hay solamente 5 geólogas en la clase, pero hoy en día en las carreras universitarias están mucho más balanceadas. Ya casi todas las carreras se gradúan igualmente tanto mujeres como hombres o inclusive más mujeres.

Entonces creo que si haciendo un esfuerzo y poniéndose cuotas, quizá cueste un poquito más de trabajo, un poquito más de tiempo encontrar el balance y el perfil adecuado para el puesto, pero creo que es la única manera en la que vamos a poder llevar más mujeres al liderazgo porque naturalmente en medida en que uno progresa en la compañía, en la pirámide, esta se va achicando.

Hay menos y menos oportunidades, tanto para hombres como para mujeres, pero si la base es diversa, al menos 50-50, entonces no habrá razón por la que en el tope no lo sea.

 

¿Crees en las cuotas de género?

Es una pregunta bien complicada porque yo personalmente no creo en las cuotas, yo sé que te mencioné cuotas, pero deja explicar a lo que me refiero. Yo siento y creo que la prioridad debe ser que la posición se llene con la persona más calificada para el puesto. Lo mismo para nivel de entrada, lo mismo para progresar al siguiente nivel.

Para mí esa es la prioridad sobre cualquier cuota. Yo creo que en algunas organizaciones el tener cuotas duras para cumplir, y no solo como mujeres sino diversidad étnica, hacen que se promuevas personas que realmente no se lo merecen pues hay otras personas más calificadas para el puesto.

Yo no apoyo las cuotas en ese sentido, pero sí creo que tener target hacen que uno tenga que hacer un mayor esfuerzo. Entonces creo que los target o las cuotas dan la orientación adecuada, es decir, que si los target o las cuotas se utilizan bien como guía para algo que uno quiere lograr, no necesariamente como algo que se tiene que cumplir y que si no se cumple es un fracaso, yo creo que ayuda a la organización y a hacer un trabajo un poquito más arduo de reclutamiento, de evaluación de candidatos como para asegurar que todos tengamos las mismas oportunidades, tanto hombres como mujeres.

 

¿Qué le dirías a la Patricia adolescente, a la que empieza a prepararse, a soñar, y que no se imagina en la directiva que se va a convertir?

Sería una frase de Juan Salvador Gaviota con la que yo me críe en mi habitación.

Mi madre que creció en un ambiente bastante reprimido en el que las mujeres no podían hacer lo mismo que los hombres me hizo un cuadro que lo tuve toda mi vida en mi habitación y decía: Sueña lo que te atrevas a soñar. Ve donde quieras ir. Sé lo que quieras ser. ¡Vive!

Eso le diría yo a la Patricia adolescente y lo que digo a mis hijos. Me parece fundamental porque creo que todo lo que uno piensa que es posible lo puede alcanzar.