Las empresas cuyos empleados trabajan desde casa ahora deben de adoptar una cultura, fomentar la colaboración y gestionar el conocimiento.

Por Eduardo Argil Pérez*

 

El trabajo remoto obligado por la pandemia trajo consigo muchas preguntas, ya que, al ser una práctica relativamente nueva, sobre todo en América Latina, no se contaban con protocolos claros para que los trabajadores pudieran desempeñarse de forma efectiva fuera de la oficina.

Una de estas cuestiones que inicialmente se tenían era saber si realmente se necesitaba estar presencialmente para ser productivos, y con el paso del tiempo se ha tenido una respuesta clara y concisa, la cual indica que cualquiera que cuente con las herramientas necesarias para desempeñar sus actividades, lo puede hacer sin importar en que parte del mundo se encuentre.

Después de estar más de medio año trabajando desde casa, puedo concluir que la distancia no es impedimento para resolver las tareas en tiempo y forma, por lo que ese paradigma que tenían líderes empresariales se ha roto.

Sin embargo, este estilo de trabajo ha dejado al descubierto otros factores que no se tenían considerados, como la importancia de contar políticas flexibles, metodologías de trabajo colaborativo y gestión del tiempo, los cuales deben atenderse con urgencia, pues, empresas como Facebook, estima que entre los próximos 5 y 10 años todos sus colaboradores podrían trabajar de forma remota permanentemente.

Para poder resolver estos nuevos retos, los tomadores de decisiones deben conocer el ADN de la compañía, pero, sobre todo, no olvidar que trabajan con seres humanos y por ello, deben de estar conscientes de implementar acciones en beneficio de los equipos de trabajo.

Bajo esta premisa, debemos considerar los siguientes principios básicos: adopción de una cultura, colaboración, comunicación y networking, y dispositivos-plataformas de seguridad.

Trabajar desde casa no solo consiste en realizar las tareas del día a día haciendo uso de las herramientas que brinda la compañía, sino que se deben impulsar habilidades de comunicación, colaboración, planificación y gestión de equipos que se puedan integrar en diversas plataformas. Esto ayudará a que los colaboradores se desempeñen de la misma forma, o mejor, que si estuvieran físicamente juntos.

Se estima que una de las tendencias que veremos en los próximos años, es una ola en gestión de conocimiento, lo que significa que las compañías reforzarán este activo para que los empleados puedan sistematizar todo lo que saben con el objetivo de canalizar mejor sus esfuerzos y realizar tareas de forma efectiva.

Dotar a los empleados de la tecnología necesarias para que sus dispositivos estén seguros, y que bajo ninguna circunstancia haya fuga de información, -pues es el valor agregado y más preciado de las empresas-. Por esto, contar con un entorno tecnológico sólido será indispensable.

En este sentido, se tienen que implementar mejores softwares de ciberseguridad, pues de acuerdo con datos de Safe at Last, 69% de las empresas consideran que sus sistemas de seguridad en línea no son suficientemente robustos para protegerse de los ataques en la red, por lo que, ante esta situación, una empresa es más vulnerable a la fuga de información, sobre todo cuando cada miembro se encuentra trabajando en redes particulares.

Además, al no estar cerca de los colegas que se especializan en diversas áreas en una oficina, las consultas en internet aumentarán bajo la premisa de “hágalo usted mismo”, por lo que la demanda de contenido de audio y video aumentará, no obstante, para que esto sea efectivo los trabajadores necesitan contar con motores cognitivos a través de machine learning (inteligencia artificial) para tener buscadores más sofisticados e inteligentes que agilicen la búsqueda y consulta de la información, por lo tanto la categorización y tipificación de los datos (metadatos) cada vez es más relevante.

El trabajo remoto era una práctica que en muchos países se había implementado desde hace varios años, pero a pesar de eso, en nuestro país aún se veía como un escenario lejano, sin embargo, esta iniciativa llegó para quedarse, por esto, es necesario impulsar nuevas políticas laborales, habilidades tecnológicas y beneficios adicionales que mantengan motivados y productivos a los colaboradores.

*Eduardo Argil Pérez es Director de Digital Technology en everis México