En plena pandemia de coronavirus, los tapabocas de diseñadores cuestan hasta $100 dólares.

 

Los cubrebocas hechos por diseñadores llevan, al menos, una década en el mercado, pero jamás se les había puesto tanta atención como hoy en día.

Dichos tapabocas estaban pensados para atender a enfermos crónicos y para quienes frecuentan festivales como Burning Man, además de los amantes de la moda en Beijing.

Pero en este momento, en plena pandemia del Covid-19, se han vuelto el accesorio más codiciado para las personas con dinero de todo el mundo.

Estos cubrebocas también han dejado ver la inequidad entre las personas en un momento en el que los trabajadores médicos urgen por equipo que les permita realizar su trabajo en las mejores condiciones posibles.

Resulta que las empresas Airinum AB, Cambridge Mask y Vogmask suelen vender productos en una variedad de colores y tamaños, y ofrecen filtros de aire avanzados y espuma de memoria para la nariz del usuario.

A diferencia de los cubrebocas tradicionales, estos se pueden lavar y reutilizar.

En los precios es donde la cosa cambia, pues una máscara Cambridge negra básica te saldrá en $12 dólares pero una Airinum edición especial cuesta $99 dólares.

Debido a la pandemia, los productos de las tres compañías se encuentran, hasta el momento, agotados.

Airinum tiene una lista de espera para quienes deseen adquirir una máscara y Cambridge acepta órdenes por adelantado.

Ante la escasez global de cubrebocas para personal médico, compañías como Apple y Facebook han ayudado a obtener y donar máscaras a los hospitales. En tanto, los gobiernos instan a los ciudadanos a no acaparar dicho material.

Con información de Bloomberg