La forma en la que hacen negocios japoneses y mexicanos son muy diferentes.

Por Yoshimichi Hernández Yoshikai*

 

México es un país que cuenta con una amplia variedad de oportunidades para todo emprendedor y empresario que desee iniciar su negocio. Sin embargo, la mayoría de la pequeñas y medianas empresas (PyMES) enfrentan grandes dificultades para alcanzar su tercera generación y el balance o equilibrio necesario para mantenerse por largo tiempo dentro del mercado.

Esto no solo se debe a la falta de inversión o capital, ni tampoco a la carencia de clientes y productos, sino que este fenómeno tiene en sus raíces también en los problemas culturales.

En nuestro país cada día recibimos diferentes influencias del mundo que ayudan a dar un enfoque distinto a la forma en la que hacemos negocios, siendo una de ellas la japonesa. Las multinacionales japonesas han logrado que los empresarios del mundo, particularmente los mexicanos, volteen a ver sus estructuras con el fin de homologar alguna práctica.

Al hacer un comparativo de las empresas mexicanas frente a las japonesas, encontramos diferencias sustanciales que, en su mayoría, versan sobre los mismos colaboradores y su relación con compañeros así como con directivos.

En primer lugar está la jerarquización, tanto en las empresas mexicanas como las japonesas, y particularmente en el entorno laboral mexicano, las opiniones de los colaboradores no son escuchadas y mucho menos consideradas.

Sin duda las empresas en las que todas las personas cuentan y son importantes, incluyendo el nivel más operativo tanto los niveles directivos, son las que tienen el mejor desempeño y crecimiento en el mercado. Lo anterior es algo que empresas mexicanas y japonesas pueden lograr y de hecho han logrado.

Un rasgo contrastante entre las empresas mexicanas y las japonesas es el peso que se le concede a los valores; conceptos como la lealtad, calidad, puntualidad, respeto por el trabajo y disciplina, entre otras, son fuertes motivaciones y directrices que enmarcan la actividad empresarial japonesa.

Tanto para colaboradores operativos como directivos, estos factores no solo se reflejan a la hora de trabajar sino en su vida social, debido a que la cultura japonesa les inculca eso desde la infancia.

La gran diferencia entre estas dos formas de negocio está en la educación. En México la enseñanza es más teórica que práctica, los planes de estudio están principalmente formulados para memorizar en vez de planear.

La educación japonesa por su parte, se basa en la resolución de problemas con mucho énfasis de la práctica que es la que hace al maestro, la enseñanza es constante incluso cuando ya se está trabajando, esto ha dado por resultado que las grandes empresas se consoliden por años, para ellos es fundamental compartir el conocimiento.

Pensemos ahora en las empresas japonesas que ya están en nuestro país y cómo están influyendo en la forma de hacer negocios.

Estas empresas se encuentran principalmente en el sector industrial y su característica fundamental radica en la forma en la que se adaptan a la realidad empresarial mexicana sin perder su esencia, enseñando nuevas prácticas y formas de negociación, sustentadas en las bases sólidas japonesas de la planeación, disciplina, calidad, honestidad y eficiencia.

Aprender las formas de emprendimiento, negociación y consolidación que requieres para tu empresa nunca había estado tan cerca, y la Universidad Yoshikai te dará todos los elementos y herramientas que necesitas para lograr tus objetivos empresariales de la mano de la sólida educación y de la cultura japonesa. La Universidad Yoshikai se enfoca en romper viejos paradigmas que frenan el crecimiento, gracias a que cuentan con constantes mejoras y nuevas herramientas que serán verdaderamente útiles en el campo y no sólo en un salón de clases.

*Yoshimichi Hernández Yoshikai es rector de la Universidad Yoshikai, unidad Barranca del Muerto y Revolución, en la CDMX. Website: https://universidad.yoshikai.mx/ Facebook: @YoshikaiLUP

 

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