Por quinta ocasión consecutiva, KPMG en México comparte su encuesta bienal “Desarrollo Sostenible en México”. Conócela.

Sostenibilidad es la apuesta para el presente y el futuro; debe entenderse como una estrategia que contiene preocupaciones transversales: ambientales, laborales y energéticas, así como otras de tipo social, geopolítico y aquellas que afectan a la comunidad y la sociedad.

Una organización es sostenible al comprender que forma parte de un todo en el que convergen recursos naturales, comercio internacional, flujos migratorios, infraestructura y avances tecnológicos, así como una larga lista de factores de distintas magnitudes que construyen el futuro de la economía.

 

METODOLOGÍA

Para realizar este estudio, se encuestó a 143 altos directivos de empresas –74% de ellas de capital nacional–, incluyendo directores generales, gerentes, presidentes y miembros de Consejo. Es una muestra adecuada del universo de economía, puesto que las compañías pequeñas y medianas, es decir, aquellas con hasta 500 empleados, representan 51% de las respuestas.

El resto se reparte entre organizaciones de mayor tamaño y hasta más de 10,000 trabajadores. De la misma manera, están presentes los principales giros industriales, como servicios, manufactura, servicios financieros, hotelería y turismo, y energía y recursos naturales, entre otros.

Con esta balanceada composición, las respuestas obtenidas describen los avances alcanzados durante la última década en materia de sostenibilidad, las áreas de oportunidad y, en particular, la creciente comprensión que este tema tiene en las empresas de menor tamaño que, aunque disponen de menores recursos, están esforzándose por crecer sin dejar de cumplir las normas a las que están obligadas.

 

Esto resulta positivo y permite alentar expectativas de mayor compromiso en materia ambiental, económica y social, al tiempo que se pueden atender las demandas de los grupos de interés que promueven una sociedad más equitativa, desarrollada y sostenible.

La sostenibilidad se ha convertido en un tema relevante y crítico con el paso del tiempo, y ha obtenido resultados favorables en todas las ediciones de esta encuesta. Sin embargo, cuando se contrasta con otras preguntas se puede observar que los directivos que las contestan han evolucionado su percepción al respecto.

Hace una década, el desarrollo sostenible se relacionaba sobre todo con asuntos ambientales, RSC y Gobierno Corporativo, que estaban vigentes y que en la actualidad han sido incorporados a los negocios.

La sostenibilidad sigue siendo crítica, pero por nuevos motivos: hay que destacar que, en el universo de las empresas que respondieron la encuesta, 51% fueron organizaciones de 1 a 500 trabajadores, lo que sugiere que la preocupación alcanza ya a las compañías de menor tamaño.

El hecho de que más empresas pequeñas y medianas se involucren en el tema justifica algunos altibajos en las cifras, que no deben confundirse con apatía. Las organizaciones más grandes y activas, que desde el inicio asumieron el desarrollo sostenible, ahora comparten el universo con otras que se están integrando y que no necesariamente comprenden sus alcances. Además, debe considerarse que para la Alta Dirección, este tema debe balancearse con otras coyunturas como los ajustes fiscales, el aumento en la inflación y las expectativas sobre la modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).